‘Chill out’: consejos para ser un perfecto concurrente

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También se conoce el término ‘chillout’ para hacer referencia a bares y restaurantes de “diseño”, creados especialmente para que este estilo de música combine con su apariencia |Max_7000|

 

Si buscamos en Wikipedia* el significado de chill out, encontramos:

«Una combinación de estilos musicales que busca provocar sensaciones de armonía y tranquilidad. (…) Alrededor de esto han surgido bares y restaurantes que manejan un concepto de diseño de interiores creados especialmente para que este estilo de música combine con su apariencia.»

La mayoría de nosotros no tenemos ni idea de que el concepto define un estilo musical que pretende relajar al oyente. Pensamos que si alguien nos invita a una noche de amigos en “plan chill out”en verano, entendemos que será una noche en la que iremos a un lugar de moda, con velas, farolillos, tumbonas, cerca de una playa (si estamos en una zona con mar), beberemos una copa escuchando una melodía relajante y haremos como si todos fuésemos intelectuales pseudo (del griego ψεδο, y significa falso) novedosos y que somos muy, muy trendy (modernos, según el diccionario Collins).

Si es invierno, el espacio estará  ornamentado con chimeneas decorativas de bioetanol, luces tenues, colores que van del ocre al rojo oscuro. Estará situado en cualquier barrio estiloso y, muy probablemente, si es una ciudad en boga, podamos encontrarnos con algún famosillo de a pié. Beberemos también una copa escuchando música relajante y hablaremos de los espacios chill out que hemos visitado durante nuestras vacaciones veraniegas,  acción muy recomendable que demuestra nuestra posición en el siempre cambiante espacio social.

Sea cual sea la época del año, es ab-so-lu-ta-men-te imprescindible estar al día. En todo. Si no es así, a la mínima se te ve el plumero. Un ejemplo: hace ya tiempo que sabemos que la bebida de moda oficial es el gin tónic (cuando éramos más jóvenes también se tomaba pero no era tan glamurosa). Hace ocho meses estuve en el que, se dice, mejor local de cocktails de la que se comenta es la ciudad que recibe más turistas en verano de España. El gin tónic del momento llevaba arándanos, hierbabuena y una raspadita de jengibre. Hace pocos días volví al mismo lugar y, craso error, pedí el mismo combinado. Ya no era ese el que estaba en boga. Puedo decir que a nivel comunitario, caí en picado. No sabía cuál era la mezcla en alza.

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“Esas extrañas máquinas”

Extrañas maquinas|mtransparentes

Extrañas máquinas|mtransparentes

Quiero hacer de este artículo un homenaje a nuestras máquinas, nuestras para nosotras y extrañas para ELLOS…

Cómo una lavadora, una secadora, un lavaplatos y un aspirador se convierten en máquinas extrañas e incomprensibles para ELLOS.

Pues sí amigas, esta incomprensión no distingue edades, ni formación académica, sale de dentro; ¿será genética?  ¿La habrán heredado por simbiosis? No sabemos qué pensar, solo estamos seguras de una cosa: les pasa a todos ELLOS.

Como ejemplo, en este articulo, utilizaré solo una de estas máquinas, la lavadora, porque la historia de las otras es semejante en su contexto.

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La Ruta del Calcetín® (RC 5)

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Ruta del calcetín RC1 |mtransparentes

Probablemente, muchas de vosotras os sentiréis identificadas en nuestra Ruta, como cómplices silenciosas. La idea de escribirla y hacerla nuestra, surgió después de una de nuestras salidas terapéuticas con amigas, en que hablar y compartir sobre “ELLOS” es emocionalmente esencial y extremamente saludable.

Esta es la Ruta que recorren unos simples calcetines y de cómo, curiosamente, esas prendas de vestir empiezan y acaban en el mismo sitio donde estaban antes de ser usadas sin que NADIE se de cuenta. La hemos denominado con las siglas RC y son 5 los pasos o niveles, 6 en algunos casos.

Un día al observar en el suelo unos calcetines olvidados al azar, o quizás fuese un día cuando ya limpios y doblados los observaba, ya organizados, en el cajón de calcetines, no sé porque, me di cuenta que había una Ruta, en la que ELLOS no participaban ni colaboraban, les era totalmente ajena y lo que es peor, probablemente nunca imaginaron que existiera; pero ¡ALGUIEN la realizaba! siempre, todas las semanas, pasase lo que pasase, sin descanso y sin nunca olvidarse de ella, siempre sutilmente y sin pensarlo…

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Dime cómo haces la maleta y te diré quién eres

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Hay muchas formas de hacer una maleta|Natasha Mileshina

¿Cómo hacéis la maleta cuando os vais de viaje unos 10 días? ¿Cómo os definiriaís?

Tipo organizada: Haces una lista 15 días antes, compruebas que tienes todo lo que vas a necesitar y si te falta algo lo compras inmediatamente para no olvidarte. Dos días antes pones encima de la cama todo lo que piensas llevarte y lo vas metiendo meticulosamente en la maleta. Los zapatos, ropa interior y medicamentos, evidentemente, van en bolsas cerradas y perfectamente marcadas con su nombre. El día de la salida estás perfectamente preparada para ponerte en marcha con la fascinante sensación del que ha hecho un buen trabajo, pero pensando que, aun así,  te dejas algo.

Tipo perezosa: Un mes antes piensas que has de hacer una lista con las cosas que necesitarás, no sea que te vaya a pasar como el anterior viaje. Una semana antes piensas que probablemente tras ver el facebook de tus 10 mejores amigas harás la lista. Cuatro días antes entras en pánico y haces la lista. Sabes que te faltan algunas cosas pero sientes apatía y no vas. La noche antes, cuando todos ya duermen, haces la maleta. Entras en pánico al recordar que no has comprado lo que te faltaba. El dia de la salida   juras que el año próximo harás la lista a tiempo y la maleta con mucha más antelación y piensas que probablemente te dejas algo.

Tipo desastre: Dos días antes, mientras estás tomando un gin tónic con unas amigas, consideras que al volver a casa deberías ver qué te vas a llevar de viaje. Llegas tan tarde a casa que te da pereza y lo dejas pasar. El día siguiente trabajas hasta tarde y llegas a casa cansadísima. Decides levantarte temprano. La mañana de salida haces la maleta sin ton ni son. No puedes hacer ruido pues todos están durmiendo. Vas metiendo cosas de un modo estresado. Te vas poniendo de un humor de perros. Al acabar no sabes si has metido el cepillo de dientes o si has puesto el pijama. Te dices que no puede ser, que esto no es vida, que qué manera más tonta de empezar las vacaciones y cierras la puerta de tu casa con la lamentable sensación de no tener ni idea de las cosas que has metido en tu maleta. Seguro que te dejas algo.

Seguro que hay muchas maneras de hacer las maletas. Nosotras hemos  pasado por todos los tipos: a los 25 eramos tipo desastre, la vida se vivía deprisa, muy deprisa y no se tenía tiempo ni para hacer las maletas. A los 35 eramos tipo organizada, pues teníamos hijos pequeños que necesitaban de nuestra dedicación logística. Y ahora, somos  más del tipo perezosa, de las que piensan que “si me dejo algo, pues ya lo compraré”, y si no, pues ya improvisaré. Y probablemente, al acabar de preparar mi maleta, seguiremos pensando que nos dejamos algo.

*Nota de las autoras: si, como viene siendo bastante frecuente, al llegar a tu destino te han perdido la maleta nada de lo escrito en este artículo será realmente relevante. Por ello te recomendamos que te lleves una muda en una bolsa de mano (si es  un vuelo low-cost recuerda que solamente podrás embarcar un bulto)

Bienvenidas a nuestro rincón

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‘Sin la mujer, la vida es pura prosa’ – Rubén Darío

¿Por qué deberíamos dos amigas con poco tiempo libre (debido a sus compromisos profesionales y familiares), con hijos de edades  universitarias, que practican deporte, cuando “ mamá no ha de ser taxista, mamá no ha de ser enfermera, mamá no ha de ser cocinera”,  dedicarnos a escribir un blog?

Muy simple: una de tantas cenas de amigas, rodeadas de un buen ambiente, una buena comida, un  buen vino y una buena conversación. Alguien plantea el hecho de que actualmente, en España, no hay páginas web que se interesen, a fondo,  por mujeres de nuestra edad. Sí, hay mucha moda, mucha entrada de enfermedades, nutrición, dietas milagrosas, consejos sobre sexualidad y pareja…pero, sobre lo que  r-e-a-l-m-e-n-t-e,  nos interesa a nosotras, sobre nuestras emociones, ¿qué hay?

Y decidimos ponernos manos a la obra.

¿Sabéis cuantas veces nos hemos reunido para buscar un nombre apropiado para este blog? Muchas. No encontrábamos aquella palabra que acompañase a la de “mujeres”,  que definiera lo que teníamos en mente. Debía ser una palabra que transmitiera tantas cosas…

Y escogimos “Transparentes”: precisamente porque NO nos sentimos transparentes respecto a lo que normalmente la gente entiende por el término. No somos invisibles. SÍ somos cualquier sinónimo de la palabra: translúcidas, diáfanas, límpidas, cristalinas y, sobre todo, claras. De cabeza, de actuación. Por dentro y por fuera.

Queremos escribir sobre emociones, experiencias habidas, trozos de sentimientos, risas, tristezas, partes de vida. Eso es lo que quisimos desde un primer momento: que fuese nuestro cuaderno de bitácora de la vida, un registro de los datos de lo sucedido y de lo que pensamos puede ocurrir. Partes de un camino, como la navegación que siguen los marineros en el mar, con su diario de a bordo.

Dicho esto, mujeres que NO sois transparentes, mujeres transparentes de corazón,  os invitamos a navegar con nosotras esta etapa que nos depara tantas cosas interesantes.  A compartir instantes que hemos vivido, y situaciones que viviremos, con humor, sobre todo,  y energía positiva, porque la vida debe vivirse animosamente, con fuerza.

¡Y también os animamos a participar, compartir, comentar, criticar y alabar con nosotras!

Gracias por vuestro tiempo.

“Confíe en mi transparencia. Soy enteramente explícita. Si no me gusta, no finjo. Duela a quien duela, mi sinceridad y bienestar están situados en primer lugar, no lo niego”. –  Clarice Lispector, escritora brasileña (1920-1977)