Agradecimientos Dra. Patricia Soley-Beltran

Muchísimas gracias por mencionar nuestro blog en su artículo en el País Semanal, Poderosas a los 50.

Es un honor y un privilegio formar parte de su artículo y de esta generación.

2 anónimas transparentes y poderosas mujeres de 50.

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Prioridades 2016

 J. Alberti

J. Alberti

Dondequiera que haya un mejor y un peor, la prioridad está de parte de lo mejor” Aristóteles

Un viaje a casa por Navidad y un viaje en tren, con tiempo para escribir y pensar, son la causa de mi nueva y transparente reflexión para el 2016, ESCOGER PRIORIDADES.

Los trenes siempre me llenan de nostalgia, quizás porque en mi juventud el tren era nuestro único y asequible medio de transporte para largas distancias. Cuando me subo a uno de ellos los recuerdos inundan instantáneamente mi pensamiento; El revivirlos es algo que me llena de alegría y de felicidad. Recuerdo viajes cercanos y lejanos llenos de buenos momentos, con amigos, con novios, con amantes, con compañeros de trabajo, con mi hija, con un libro…..

En este ultimo viaje me di cuenta de la importancia que tiene, en este momento de nuestras vidas, el poder escoger prioridades. Hablo de aquellas pequeñas/grandes prioridades como escoger un momento en el tiempo para compartirlo con alguien que nos interese verdaderamente y hacer de esa elección nuestra prioridad temporal sin utilizar medios electrónicos o digitales.

Mientras miro absorta el paisaje por la ventanilla del tren, decido escribir un mensaje de despedida de vacaciones a mi amiga, amiga de toda una vida, una de mis PRIORIDADES en este nuevo viaje a casa. Mi prioridad fue pasar el fin de año con ella, en la montaña, lejos de todo, cerca de nosotras mismas, con tiempo para empaparnos la una de la otra, para oír, para escuchar, para reír, para pasear sin hora de salida, sin hora de llegada, para recuperar el tiempo de nuestra compañía que la distancia nos roba sin permiso año tras año.

Escribo lo que me viene de repente a la cabeza con una claridad deslumbrante y le doy las gracias por decidir también mi compañía en la despedida de este año. Le deseo, egoistamente para el 2016, todo el tiempo del mundo para poder compartirlo muchas veces juntas porque pienso que ningún gadget electrónico o digital podrá nunca compararse con la proximidad cercana de la personas amadas, con el calor que emite su compañía, con las risas conocidas, con las infinitas poses para tener una selfie perfecta y digna de ser compartida, con el sonido de nuestras copas de cava en el brindis.

Hoy en día considero que aquellas pequeñas cosas como una mirada cómplice, algunas confesiones y reflexiones en el atardecer perezoso en una casa de montaña, el bailar celebrando el año nuevo en el bar del pueblo, el olor de la mezcla de perfumes en el cuarto de baño, el compartir el ultimo color de moda en pinta labios, son para mí verdaderamente especiales.

Queridas mujeres transparentes, este nuevo año he decidido que escogeré compañías, olores, lugares, momentos, me regalaré lo “mejor”: PRIORIDADES ¿y vosotras?

¿Porque no somos como ELLOS?

Venus y Marte||Astronomía 2009

Venus y Marte||Astronomía 2009

El escritor y psicólogo americano, John Gray, ya nos lo explicaba en su libro “Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus“,que los hombres y las mujeres son diferentes, muy diferentes y que tenemos que reconocer y aceptar esas diferencias si queremos conseguir una buen harmonía con nuestra pareja.

Si tenías alguna duda quiero aclarar que no me estoy refiriendo a la igualdad de género, o sea a la igualdad de valores como seres humanos, este es un tema muy serio y profundo para nosotras las mujeres, sino que quiero escribir sobre esas diferencias domesticas humorísticas que nos separan de ELLOS. Pero no quiero hacerlo desde su perspectiva, porque esta ya ha sido muy comentada, sino desde la nuestra.

Primero y haciendo caso al psicólogo Johan Grey, reconocer, SI, aceptar, SI, siempre y cuando NOSOTRAS cambiemos de estrategia para poder llegar al reconocimiento y a la aceptación plena. Pero el señor Grey, en su libro no me explica como consigo esta harmonía de una manera justa y con equidad, así que he intentado buscar una solución planetaria, a mi manera.

Por ejemplo:

¿Porque no podemos dejar que el rollo de papel higiénico se termine y quede su esqueleto de cartón, allí, colgado, mirándonos…. y no cambiarlo por uno nuevo? No lo cambiéis, POR FAVOR, dejar que se acumulen, a ver que sucede.

Siguiendo en el cuarto de baño:

¿Por qué cuando ELLOS se dejan la tapa levantada del WC, rápidamente tenemos que cerrarla con una mueca de disgusto? No la cerréis POR FAVOR, destornillar la tapa para siempre.

¿Por qué no dejamos la toalla mojada, en el mismo lugar donde ELLOS la dejan después de ducharse? Encima de la cama, en el suelo del cuarto, al lado del armario, en el suelo del lavabo……Dejar la toalla donde la tiren, POR FAVOR, cuando se le acaben las toallas secas durante la semana, o tropiecen y se caigan de bruces por causa de una toalla en el suelo, se darán cuenta…

Continuamos en la cocina:

¿Por qué les dejamos cocinar? Si luego sabemos que tendremos un montón de trabajo, porque ellos puede que cocinen pero nada más, los cientos de cacharros que habrán empleado se quedarán repartidos y sucios por toda la cocina excepto en el lavavajillas. No les de dejéis cocinar, POR FAVOR, pedir sushi o cualquier cosa en el take away más próximo.

Llegamos a la sala:

¿Por qué insistimos en apoderarnos del mando a distancia de la TV? No lo hagáis porque los dejamos nerviosos, con taquicardia, esperando con ansias que lo abandonemos en cualquier instante y tampoco se trata de fastidiarles la velada….

Cuando finalmente les entregamos el mando a distancia, veréis que suspiran, su musculatura se relaja, y rápidamente se ponen a zapear a velocidad del rayo, pasando por todos los canales, sin dejarse ninguno, de una manera yo diría como mínimo preocupante, sin parar lo suficiente como para saber lo que están retransmitiendo y cuando finalmente paran…..será con un programa de ¿Billar? ¿Tenis?, ¿Motos?, ¿Coches? ¿Golf?…………No quitarles el mando a distancia, POR FAVOR, iros a vuestro ordenador y ver con tranquilidad vuestras series preferidas.

Continuamos en cualquier otra parte:

¿Porque les cerramos todo lo que dejan abierto? Cajones, puertas de armarios, tapones de todo tipo de objetos y un largo etc…No cerréis nada, POR FAVOR, dejar todo abierto, algún día se despertaran con un ojo morado por un golpe de una puerta abierta…..

Conclusión:

Yo, intentando ser comprensiva, amante de la reflexión y de una buena convivencia en esta etapa de nuestra vida tan, como dice mi madre: muy difícil, hija, muy difícil, luego a partir de los 70 la cosa ya mejora…..

Dejando la teoría de mi madre sin reflexión, pienso muchas veces en como conseguir esta harmonía. Lo intento, busco creatividad, intento crecer en vez de disminuir, sumar, no restar pero llega un día que cuando tu pareja te regala dos años consecutivos el mismo regalo, piensas ¿en serio? Hasta aquí hemos llegado.

Ya se que va a ser muy difícil para nosotras, pero podemos intentarlo ¿no? Plantearnos el no voy a hacer NADA, LO RECONOZCO Y LO ACEPTO, o sea no voy a cambiar el rollo del papel higiénico, no voy a cerrarles la tapa del WC, no voy a recoger la toalla olvidada y mojada donde la dejaron, no voy a quitarles el mando, no voy a cerrar lo que dejan abierto.

Así que, Mujeres de Venus tenemos que aceptar a estos extraños Hombres Marcianos, reconocer su otra perspectiva planetaria y actuar estratégicamente en el mismo universo compartido, siempre con una sonrisa de sabia mujer Venusina y con total TRANSPARENCIA.

Como Coco Chanel decía:

“Las mujeres necesitamos la belleza para que los hombres nos amen, y la estupidez para que nosotras amemos a los hombres”.

18 Deseos

angel

El amor y el deseo son las alas del espíritu de las grandes hazañas.

Johann W. Goethe

Me gustaría dedicar mi entrada, con todo mi corazón, amor y respeto, a todas las madres que nunca pudieron ver a sus hijos cumplir los 18 años y a dos Ángeles  mujeres que volaron de esta vida hacia otra, más pura, más verdadera e infinitamente más transparente.

Cuando mi hija cumplió 18 años, no sabía muy bien que ofrecerle, no me refiero a algo material o a una bonita colección de fotos, sino algo que pudiese llevar con ella en su futuro, que le quedase como recuerdo de sus 18 años y que alguna vez cuando fuese ya mayor y lo descubriese de nuevo dentro de alguna caja o cajón, lo abriría y recordaría aquel día con cariño.

Siempre he creído que es importante dejar algo realizado por nosotros a las personas que queremos, para que nos recuerden a través de esos objetos cuando ya no estemos aquí, es como dejar una pequeña huella de nuestro paso por esta vida, un recuerdo palpable, que de alguna manera, materialize nuestra alma, nuestro ser, nuestro yo.

Elegí con cuidado, pensando en cada uno de ellos, en su significado, en lo que  habían representado en mi vida, en lo que quería transmitirle; no quería llamarlos consejos, no quería darles un nombre, quería regalarle sentimientos, momentos, aprendizajes, experiencias, reflexiones, pensé en  desearle, 18 deseos….

  • AMA
  • LLORA
  • ESCUCHA
  • SE FELIZ
  • RÍE
  • CONFÍA EN TI
  • DÍ QUE NO
  • DÍ QUE SÍ
  • APRENDE DE TUS ERRORES Y DE LOS ERRORES DE LOS OTROS
  • BAILA
  • SE VALIENTE
  • SE HONESTA
  • LUCHA Y TRABAJA PARA ALCANZAR TUS SUEÑOS
  • SE FIEL A TUS PRINCIPIOS
  • TEN MIEDO, NO PASA NADA
  • APROVECHA CADA INSTANTE DE TU VIDA, PORQUE SON ÚNICOS
  • NO DEJES NUNCA QUE NADIE TE HUMILLE
  • SE TÚ, SIEMPRE LIBRE

Probablemente algunos de ellos mi hija solo los entenderá en un futuro próximo, pero yo se los he ofrecido ahora, en este momento, porque si hay algo que he aprendido en estos últimos  años es que debemos hacer, expresar, realizar, desear, en el ahora, porque el hoy es para siempre y el mañana  es siempre incierto. Decir hoy te quiero, dar hoy un beso, un abrazo, una mirada cariñosa, un gesto amigo o simplemente, ofrecer con mucho amor, mis 18 deseos

In Memoriam para A.B.

Ellas en el gimnasio

Se ha de ir al gimnasio equipada para el deporte.

Se debería de ir al gimnasio equipada cómodamente.Imagen de  Google.

 

 

Ellas en el gimnasio

 

La idea sobre este escrito surgió hace poco. Tres veces por semana voy al gimnasio. No es que me encante pero reconozco que me siento mucho mejor desde que acudo regularmente a las clases de bicicleta coreografiada, en las que el duro practicar del velocípedo con resistencia se convierte en una labor de esfuerzo con música más o menos retumbante que insensibiliza un poco las piernas y hace el ejercicio más llevadero. Pues bien, será porque mi cuerpo ha entendido, finalmente, por más que insista en quejarse con artimañas de agujetas y demás dolores musculares, que yo no voy a renunciar a esas disciplinas deportivas, y me he distendido, que esta semana me he fijado en los demás asistentes. La verdad es que me he fijado en las demás asistentes. A ellos, prometo,  les dedicaré otro apartado en breve.

Pero empezaré la descripción de los acontecimientos desde el momento en que te despiertas la mañana que “toca” spinning (o bicing, o bike o shape bike o twist pedal o cualquier otro término en lenguaje anglosajón que queda mucho más guai que el vulgar semejante hispano: clase de bicicleta).

Te lavas la cara a todo correr y te echas un poco de colonia granel tipo lavanda. Es una estupidez pues vas a sudar, lo sé, pero me gusta. Pienso que sudor + lavanda es mejor que sudor + nada. Pones una lavadora (ya la sacarás cuando vuelvas del gimnasio). Tomas un plátano a todo correr para tener energía. No desayunas en serio porque con el trajín del ejercicio podrías sacar hasta la primera papilla. Te lavas los dientes a todo correr. Envías un correo electrónico al despacho con la documentación preparada la noche anterior. Coges la bolsa de deporte y sales de casa a todo correr. Vuelves a entrar en casa pues te has dejado las llaves del coche. Ahora ya no es a todo correr, ahora estás tipo histérica. Y, ¿por qué “a todo correr”?, porque como se han puesto de moda estas clases con nombre moderno en las que transpirar como un gorrino desde el minuto 1 y durante los siguientes 45 parece ser que es el arma más efectiva contra celulitis, colesterol y flacidez, pues tienes recelo de que no sean suficientes 20 minutos antes del inicio para entrar, dejar la bolsa en el armario del vestuario (¿jolines porque hacen estos candados con números tan pequeños? ¿Será que voy a tener que ir planteando el comprarme unas gafas para ver de cerca?), y acceder a la sala de ejercicio.  (ya has perdido 5 minutos). ¿Y, por qué crees que no van a ser suficientes? Porque todas las chicas super ideales quieren ir a la misma clase que tu y ellas, la mayoría más jóvenes, no tienen hijos, casas, lavadoras, parejas y demás obligaciones que les permiten ir con tiempo de sobra al gimnasio para coger sitio en la abarrotada clase.

Total, llegas al gimnasio ya sudando, lo cual no es malo pues te permite poder empezar el ejercicio sin calentamiento, y así tienes tiempo de ir a hacer un pis porque en casa no te ha dado tiempo. Entras en el aula, la mayoría de bicicletas están ocupadas, por personas o por toallas que han puesto unas personas guardando el vehículo de pedales en cuestión para otras personas que aún no han llegado pero como son amigas de las personas primeras se convierten en personas utilizadoras de bicicletas sin estar presentes. Resumiendo: te quedas la bicicleta más vieja, de la última fila . El sillín está roto y la rueda chirría pues está un poco oxidada.  Y, como eres adulta y capaz de superar cualquier situación en tu vida madura,  te sitúas dispuesta a olvidarte de todo durante 45 minutos.

Pero antes has de poner el sillín a tu medida, alargar o acortar distancia a pedales, enderezar manillar, ajustar rueda de inercia. Perfecto. Todo a punto. Y levantas la cabeza preparada para la acción. Y miras a tu alrededor. Y entonces, en ese momento,  es cuando piensas que deberías escribir algo sobre algunas mujeres que acuden al gimnasio. Hay tanta memez escondida entre tres paredes y un espejo que en ese momento te gustaría ser físicamente transparente. Mujeres que acuden al gimnasio con un top ( en inglés: “garment for the upper body”; traducción: “prenda para la parte superior del cuerpo”) que apenas cubre los senos y un pantalón tan corto que si se agachan para hacer una flexión seguro que se les pone cual cinturón agarrado al ombligo. Si a eso unimos la tanga negra talla S, pues ya me diréis. A mí que no me digan que esa indumentaria es cómoda. No me lo creo. Se pasan el rato retocando la ropa para ponerla en su lugar. No digo que tengas que ir con una camiseta XXL y calzones tipo bombacho pero si se puede combinar el atuendo deportivo cómodo con las leyes físicas del sentido común (o sea, un pantalón con el que se pueda hacer una torsión de espalda sin que se  vea la parte donde la espalda pierde su casto nombre) pues genial.

Si lo pienso fríamente, no me siento muy cómoda escribiendo este artículo. Este es un blog esencialmente para mujeres (me encantaría que también fuese apetecible para los hombres) y no me parece muy conveniente escribir algo que critique, de una manera u otra a alguna mujer. Por otro lado pienso que todas las apreciaciones negativas sobre un tema determinado acaban por ser constructivas tarde o temprano. Y si no son provechosas, pues bueno, habrán servido, por lo menos, para un momento de lectura. Pero yo no soy muy fría y por ello considero que tengo que seguir con mi escrito.

Volvamos a la clase. En el minuto 20 estamos todos transpirando. Y ellas se han quitado ya el top que cubre otro top más minúsculo. Ese otro mini top, de verdad, pienso que debe ser como mínimo desagradable y considero que todas/os entendemos el motivo. Creo que yo, con mi camiseta de siempre estoy en superioridad de condiciones, para amortizar mejor la clase, porque no estoy constantemente pensando en si se me ha salido una teta y puedo concentrarme en los cambios de frecuencia del pedaleo con lo que hacer efectiva la clase en menos tiempo.

Acaba la clase y yo, esta vez, no estoy interesada en saber si he quemado o no calorías (de hecho nunca me ha importado mucho) ni si tendré tiempo de sacar la ropa que he puesto en la lavadora cuando vuelva a casa para ducharme. Esta clase me ha servido para darme cuenta de cuanta parafernalia existe aun hoy en dia. Muchas mujeres (a mi entender lastimosamente) necesitan en diferentes actos o eventos de un conjunto de ceremonias y detalles que dan solemnidad u ostentación a su persona. En el caso de los gimnasios no podemos hablar de solemnidad, está claro. ¿Podemos hablar entonces de ostentación o de  elementos rituales o decorativos que rodean un acto o a una persona? ¿Por qué algunas mujeres necesitan toda esa “aparatosidad” sensual para desempeñar una actividad tan simple y sana como es el deporte?.

Horizontes transparentes

Horizontes transparentes para tantas mujeres

Horizontes transparentes para tantas mujeres

 

Hace pocos días volví ver la película Jane Eyre, versión de Fukunaga de 2011. Aprovecho para decir que me gustó más que la versión de 1944 de Stevenson. Estoy segura que el hecho de que el actor principal en la de Fukunaga sea mi admirado Michael Fassbender tiene mucho que ver.

En un momento determinado Jane, comenta algo así como que, desde siempre, desde que recuerda su vida, siempre había existido un horizonte por ser mujer y que ahora tenía desasosiego al sentir que había la posibilidad de saber qué había tras ese horizonte. Lo más seguro es que mi memoria me falle y esa no sea la frase exacta, pero era más o menos así. La escena es maravillosa, con la luz tan tenue, el paisaje sombrío de acantilados y llovizna, el desconsuelo que se esconde en los ojos de Jane al pensar en su triste existencia y la turbación ante los sentimientos reprimidos. Represión, qué palabra tan dificil y tan explotada; vocablo que ha abierto la puerta a grandes conquistas humanas y también ha aprisionado tantas voluntades.

Instantáneamente cogí un papel para escribir lo que yo pensé en ese instante. No quería que se me olvidase pues fue un pensamiento muy intenso y sopesé que probablemente querría escribir sobre ello. Anoté “en qué instante en el tiempo la mujer empezó a ser considerada un ser inferior en la mayor parte de los aspectos de la vida en las sociedades llamadas desarrolladas”. Si cuestiono  qué me llevó a escribir esto no lo sé. Pero estuve discurriendo sobre tantas mujeres que durante años han vivido tras un horizonte creado, casi siempre por otros y, algunas veces, por otras sin darles la posibilidad de opinar. Pensando en  tantas protagonistas reales silenciosas de vidas parecidas a la de  tantas protagonistas sobre el papel de autoras/es como Brontë, Austen, Flaubert, Dostoiévsky que se mueven como marionetas dirigidas en espacios hipócritas y castrantes.

Esos horizontes transparentes, absolutamente estancos, de tabiques formados a base de prejuicios, aprensiones, intransigencias que a lo largo del tiempo se fusionan con el entorno y se vuelven mazmorras aceptadas por el colectivo igualmente sumergido en lo que se entiende es lo correcto y aceptado por los “bienpensantes/bienhacientes”. Transparente, una bella palabra que forma parte constante de nuestro blog pero que en este contexto se convierte en una calificativo totalmente despreciable por las abominables connotaciones negativas de un uso mal empleado. En este caso, las barreras invisibles, que se adivinan, pero no se comentan; esos impedimentos sociales cuales  inmovilizadoras cadenas traslúcidas a los ojos de aquellos que por comodidad, desidia o aprensión no fueron (han sido) capaces de enfrentarse a los convencionalismos.

Mi contemplación hacia tiempos pasados y al eje de este escrito, y las preguntas continúan en mi cabeza: ¿Cuándo las mujeres fueron consideradas menos interesantes, inteligentes, adaptables? ¿En qué minuto de la historia la mujer pierde su valor en el grupo? ¿Por qué en un momento determinado fue necesario apartar a la mujer del entorno social como miembro activo del mismo?. Y, por favor, pido encarecidamente que si alguien tiene una respuesta humanamente válida, me la remita. Y digo humanamente intentando obtener una explicación antropológica, ya que el objetivo principal de esta ciencia, entiendo,  es la explicación analítica de lo universalmente humano y separarlo de aquellas concreciones culturales que distinguen unas sociedades de otras.

Reflexionemos un poco sobre tantas mujeres apasionantes cuyas esplendorosas aportaciones al universo intelectual, emocional, mental nunca salieron al exterior de sus propios sentimientos y quedaron encerradas tras esos horizontes comunitarios transparentes y se perdieron entre paredes de ganchillo, piano cocina y rezo. Qué desperdicio de aportaciones brillantes. Qué tristeza de abandono sensorial y que poca luz. Pero las mujeres somos perseverantes, luchadoras, y espectadoras presentes. Y a lo largo de los tiempos hemos seguido persistentes, buscando nuestro sitio legítimo en la colectividad humana. Nuestras abuelas, sus madres, sus antepasadas que han sido tan importantes. No sé si ya hemos alcanzado nuestra posición. Pero eso no es lo importante. Lo que cuenta son las ganas de seguir creyendo en nosotras mismas, en nuestro esfuerzo y dedicación. Y pensar que siempre hay un lugar para cada una de nosotras.

“Hasta en una vida tan triste como la mía no faltaba alguna vez un rayo de sol”

   Jane Eyre..

AMIGAS

 Amigas I Autor desconocidoCada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece más aún por lo que de nosotros mismos nos descubre, que por lo que de él mismo nos da. / Miguel de Unamuno.

Esta es una reflexión personal de lo que para mi representan mis AMIGAS. Yo les debo una parte de aquello que han descubierto de mi y por ello les estoy gratamente agradecida.

Mis AMIGAS (se escriben con mayúscula), son mujeres con principios, son pocas, verdaderas, constantes, con corazón,  imprescindibles,  que comparten conmigo un amor incondicional distinto y diferente al que compartimos con  nuestras hermanas o hijos y, por eso, muy especial. Ellas saben quienes son y espero que sepan que vaya donde vaya, siempre las llevo en mi corazón. Sin ellas la vida sería para mi, infinitamente más imperfecta y triste.

Cariño, lealtad, firmeza, comprensión, complicidad, alegría, sonrisas, carcajadas, decepciones, tristeza y tantos otros sentimientos que me vienen a la cabeza, pero solo uno de ellos es común en todas y es que mis amigas no me son indiferentes y cada una de ellas ocupa un lugar y un tiempo en mi vida.

Cuando le mostré el primer borrador a mi AMIGA, me dijo, no sé, me falta algo de ti, me falta corazón en este texto. He necesitado una semana para entender lo que quería realmente decir y finalmente lo he entendido, porque tener una AMIGA es algo que nos complementa, que nos hace reflexionar, que nos enriquece, es aquella parte que nos falta, la que nos recuerda quien somos, la que nos escucha cuando es necesario, la que nos dice que No cuando pensamos que  y nos dice que SÍ cuando pensamos que es NO, la que nos hace reir cuando queremos llorar y la que nos hace llorar de tanto reír.

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Bodas, aniversarios y otros eventos sociales: como él se comporte define tu posición en el colectivo

mujeres hombres social

Lo que nos debe llenar es sentirnos seguros de que quien tenemos al lado cumple nuestras expectativas | Wim Vandenbussche

Los típicos tópicos sobre hombresmujeres, los conocemos todos. Dan mucho juego en las celebraciones sociales sobre todo en las bodas, fiestas de empresa, aniversarios de compromiso y demás eventos colectivos. Pongamos como ejemplo el banquete que sigue a cualquier enlace que se precie. Si no sale un tema que aglutine a todos los asistentes que comparten mesa, el tiempo que transcurre desde sentarse y el momento en que cada comensal se levanta de la silla se hace eterno. En cambio, si en ese mismo grupo de invitados, tras las reglamentarias presentaciones y asentamiento, algún comensal, masculino comenta algo tipo: “pues yo antes de salir le he comentado a mi pareja que no le sienta muy bien el vestido que lleva, y ni os imagináis…” o bien, “pues no veáis como se ha puesto (ella) al comentarle, en la iglesia, que se le veía la tira del sujetador por el escote de la espalda”.

Normalmente son los hombres quienes hacen este tipo de comentarios. Algunos creen que bromeando sobre sus parejas femeninas, el resto de invitados masculinos, en un alarde de compañerismo genéticamente asumido desde la época de las cavernas, tendrán el aprobado general. Y, reconozcámoslo, mujeres, así es. Si tu “hombre”, encantador y con humor atrayente,  en ese banquete nupcial del hijo de tu jefe, o del jefe de tu “hombre”, consigue jolgorio y regocijo general en la mesa, tú eres la pareja de ese “hombre” y, en ese momento, en ese instante que dos horas antes ni te habías planteado, chica en ese instante eres la acompañante del invitado estrella, del ser astuto, brillante y a quien todos quieren cerca.

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“Deberes de convivencia en nuestra residencia familiar”

 

Lista de deberes|| mtransparentes

Lista de deberes || mtransparentes

(Prólogo)

Cómo una hoja A4 en clave de humor sobre los “Deberes de convivencia en nuestra residencia familiar”, dirigida a mi hija adolescente, ha conseguido (llevamos 1 mes) grandes resultados. Cambiar de táctica, a veces, hace que se ganen algunas batallas.

Todo empezó cuando un día al llegar a casa, entré como siempre en el cuarto de mi hija para darle un beso y preguntarle qué tal le había ido el día. Ella no estaba en su cuarto. En cuanto cerré la puerta decidí que tenía que hacer algo de inmediato; aquello se me estaba escapando de las manos, uno o dos años más y sería demasiado tarde….

El cuarto parecía la sección de Oportunidades en rebajas, con descuentos del 80%, en unos grandes almacenes, bultos de ropa por todas partes amontonados, mezclándose ropa sucia con limpia, cajones abiertos con ropa colgando tipo estalactitas en una cueva, la maleta de vacaciones de hacía 2 semanas sin deshacer (a saber lo que se encontraría dentro), objetos comestibles y perecederos en estado de casi descomposición, esparcidos por todo el cuarto, entre otras cosas.

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Otro artículo más sobre la playa en verano

 

playa

Todos podemos sentirnos familiares con la imagen que se muestra | martinvarsavsky

 

Mi abuela decía que el verano saca lo peor de cada uno de nosotros.

A medida que van pasando los años pienso cuánta verdad tiene esa frase, sobre todo el verano en las zonas de playa.

Cuando era más joven me encantaba pasar horas y más horas en la playa. Haciendo nada, solo eso, estar. Estar ahí tostándome como un pollo asado tras untarme con una especie de grasa que era lo más novedoso que había. El producto se llamaba crema de vaca; el nombre se las traía. Factor de protección: 0. Pero claro, en aquellos tiempos no se hablaba de la capa de ozono ni del cáncer de piel. Si entonces lo hubiera sabido ahora no tendría mi cuerpo con algunas manchas oscuras, o arrugas, que sé que nunca van a desaparecer.

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